La IA no puede adivinar lo que tienes en la cabeza. Si tu pedido es vago, la respuesta será genérica. Si das detalles concretos (qué, para quién, cuánto, dónde), la respuesta sale a la medida.
Vago: “escribe algo sobre el café”. Específico: “escribe una publicación de 80 palabras para Instagram que promueva el café de mi cafetería en Puebla, con tono cálido”.