Un cliente molesto necesita cuatro cosas: sentir que lo escuchaste, entender qué pasó, saber qué harás y cuándo. La IA te ayuda a redactar eso con calma, justo cuando tú estás más tenso.
1. Reconoce el problema. 2. Explica con claridad (sin excusas). 3. Ofrece una solución concreta. 4. Fija el siguiente paso y la fecha.