La primera respuesta de la IA es un borrador, no el resultado final. Casi nadie obtiene lo ideal en el primer intento, y está bien: lo importante es que cada ajuste te acerque.
El ciclo es simple: lees, detectas qué falla y pides un cambio concreto.
Si un compañero te entrega un primer borrador, no lo despides: le dices “acórtalo” o “falta un ejemplo”. Con la IA es igual.