El experto no escribe cada prompt desde cero: tiene una biblioteca. Cada vez que un prompt le da un gran resultado, lo guarda como plantilla, con los datos que cambian entre corchetes.
“Actúa como experto en redes. Tengo [tipo de negocio] en [ciudad]. Escribe [número] publicaciones para [red social] sobre [tema]…”
La próxima vez solo cambias lo de los corchetes. Dos minutos en lugar de diez.
Como el recetario de la familia: la receta ya está probada; tú solo ajustas las porciones.